Back to top

¿Por qué nuestro rostro va cambiando a medida que envejecemos?

 
de las mujeres quieren madurar con elegancia… pero ¿quién dice que eso suponga no revitalizar nuestro aspecto?

¡Ya no tienes que elegir! Cuando hacemos ejercicio, nos sentimos bien y tenemos un aspecto fantástico, pero en ocasiones una pérdida excesiva de peso deriva en flacidez de la piel del rostro. Queremos que la cara está acorde nuestra figura y no que suponga un problema después de tanto esfuerzo. Con solo añadir un poco de volumen a la piel, es posible matar dos pájaros de un tiro: definida y fabulosa.

¿Cómo cambia la forma del rostro con el paso del tiempo?

Tanto nuestro entorno como el proceso de envejecimiento natural cambian la forma de nuestra cara. ¿Qué sucede para que así sea? A medida que envejecemos también perdemos densidad ósea así como volumen de tejido.

A medida que perdemos este volumen, empezamos a notar la flacidez y caída de la piel hacia el mentón cuando nos miramos en el espejo. Este proceso provoca la formación de arrugas en la cara y la pérdida de definición, equilibrio y la forma natural. La temida flacidez que nos hace parecer mayores aunque por dentro nos sintamos llenas de vitalidad.

Redistribución de la grasa

Una cara juvenil presenta una distribución uniforme de la grasa debajo de la piel, lo que le confiere una forma bien redondeada con curvas y perfiles uniformes. A medida que pasa el tiempo, la grasa facial que mantenía el aspecto pleno y liso de nuestro rostro empieza a desplazarse hacia la parte inferior de la cara. Como consecuencia, los huesos de la frente y las mejillas resultan más visible, los pliegues a ambos lados de la nariz se acentúan y la forma de la mandíbula se ensancha y desciende; todo ello nos da un aspecto mayor de lo realmente sentimos.

Los rellenos faciales de Allergan aportan volumen para crear ese aspecto definido que teniamos.